Estanques, charcas y prados inundados: los humedales albergan una biodiversidad extraordinaria. Desde libélulas y víboras comunes europeas hasta salamandras moteadas, ofrecen condiciones únicas para numerosas especies animales y vegetales. Sin embargo, los conflictos por el uso del suelo, el drenaje y el cambio climático amenazan estos ecosistemas tan sensibles.