Margarita se mofa de Leocadia por no haber evitado que Curro se sentara en la mesa. Petra se enfrenta a Samuel porque no quiere abrir la carta del Obispado. María y Carlo se sinceran: no están enamorados, pero sí se gustan… o algo así. Enora y Toño celebran que el comandante ha salido de sus vidas y creen que Manuel debería ir a la fiesta. La madre de Martina muestra pruebas a Lorenzo de la existencia de su hijo bastardo y amenaza al capitán con revelar su secreto si no anula la boda con Ángela. Manuel confiesa a Leocadia que sabe que ella trajo a Rivero y solo le ofrece una salida digna: ¡que ella se marche!