Alonso se impone a Lorenzo: ya le ha tolerado suficiente y está cansado de hacer la vista gorda con él. Enora propone a Toño encargarse los dos juntos del control de calidad de los motores en el extranjero. Adriano expresa a Martina que acepta que se marche y le pide que sea feliz en Nueva York. La joven, por su parte, sigue dolida por separarse de los niños y de Adriano, pero Jacobo intenta hacerle ver que deben ser un poco egoístas. Alonso y Lorenzo se quedan de piedra ante la llegada de un nuevo visitante: Ciro.