En las montañas del Tien Shan, en Kirguistán, habita un depredador convertido en mito: la pantera de las nieves. Se encuentra bajo la amenaza de la caza furtiva, impulsada sobre todo por el valor de su pelaje, y de la desaparición de su hábitat. Por ello, este felino se ha vuelto cada vez más esquivo y difícil de observar.