Yukito cuenta a Misuzu la historia de la chica alada que arrastra una maldición, transmitida a lo largo de las generaciones en su familia.
Al día siguiente, el espectáculo de Yukito solo consigue llamar la atención de Potato, un perro. Hijiri Kirishima ve la actuación delante de su Clínica y le ofrece trabajo a Yukito, ayudando en las tareas más engorrosas.