El Dr. Ballard retoma la antigua creencia de que las colonias espaciales van a salvar a la humanidad como sostiene el astronauta del Apolo 11 Buzz Aldrin. Para ello, el Dr. Ballard viaja a Hawai para reunirse con los agricultores en aguas abiertas experimentales; a California, donde se están desarrollando vehículos submarinos personales para futuras colonias oceánicas, y a Texas y Alaska, donde las plataformas de petróleo están siendo convertidas en colonias marinas y nueva tecnología de imagen es sacando a la luz los recursos ocultos en el fondo del océano.