Con el festival retrasado y la salud de Tsukasa preocupándola, la señorita Takahashi sugiere que cancelen algunos eventos, pero Tsukasa le asegura que el festival estará listo sin cambios. Cuando no logra terminar bien la discusión, Tsukasa cambia a su verdadera personalidad y cita la hipocresía del trío, silenciando y sorprendiendo a todos. Más tarde, Tsukasa lleva a Junichi al santuario de nuevo donde quema su cuaderno, le hace prometer que será suyo y cierra el trato con un beso. Esa noche, Junichi intenta convencer a Tsukasa de que se disculpe con la clase pero, sintiéndose traicionada porque él no la entiende, ella lo abofetea y se escapa. Al día siguiente, Junichi se entera de que Tsukasa se disculpó con el trío y comenzó a trabajar con ellos nuevamente. Pero lo que le preocupa es que Tsukasa está mostrando una personalidad inquietantemente dulce y amigable y afirma que el verdadero Tsukasa ya no existe.