¿Puede una obra de street art, en principio ilegal, expresar los sentimientos de toda una comunidad y convertirse en objeto de una persecución policial? Sí, si es obra de Banksy. El artista urbano más famoso del mundo estampó "La niña triste" en una puerta del Bataclan, la sala de conciertos de París, en memoria de las víctimas de los atentados terroristas en 2015.