Las cosas empiezan a complicarse cuando Oga e Hilda ven que Bebé Beel no se encuentra bien. Al principio Hilda cree que solo se trata de una fiebre de verano y que en pocas horas se le pasará por lo que tratan de refrescarlo para que se cure pero nada de lo que hacen sale con éxito. Hilda se preocupa cuando el Zebel Spell desaparece de la mano de Oga y le explica que el lazo que mantenían se ha roto y que si Bebé Beel quisiera liberar poder mágico no podría hacerlo.