El jurado llega a un veredicto de que Man-chun es culpable y es sentenciado a cadena perpetua. Justo cuando todos creen que ya ha terminado, Man-chun logra escapar de su convoy y busca a los miembros del jurado para vengarse. Sin embargo, su venganza falla y la verdad detrás del Asesinato del Guasón se revela.