Las cosas se vuelven aún más confusas para la pobre Momiji cuando llega un hombre llamado Mamoru Kusanagi, pero cuando se entera de que él está allí para protegerla de estos extraños monstruos (Aragami), se siente más segura. Poco sabe ella que Kusanagi no ha decidido salvarla o sacrificarla.
Mientras tanto, el TAC se apresura a la escena con una creación experimental que puede derrotar al terrible Aragami.