Kusanagi se indigna cuando la Sra. Matsu-Daira ve a Momiji como un espécimen vivo, libre de experimentar con ella. Justo cuando Momiji está a punto de confrontar a Kusanagi por la amenaza que le hizo a la dama y a su hijo, una extraña medusa emerge de la Bahía de Tokio y las cosas se calientan.