Cassandre descubre a la víctima, un hombre de 25 años, en un charco de sangre. A su lado hay un hombre, de unos 50 años, inconsciente, con el arma homicida en la mano. ¡Las cosas se complican cuando, al despertar, Frank, el presunto asesino, no recuerda nada! Y, para empeorar las cosas, no tiene motivos aparentes... Al contrario, Frank apenas conocía a la víctima. ¿Crimen de merodeador? ¿Ajuste de cuentas? ¿Qué pasó en la casa?