Después todos apuntan a Aya con sus pistolas, pero esta provoca una explosión y consigue huir, refugiándose en lo alto de un árbol. Los hombres de Mikage comienzan a buscarla, pero un desconocido, Tooya, evita que esto suceda silenciando su grito con un beso. Finalmente aparece Yuuhi y la saca de allí. Aya conoce a Suzumi y esta la explica que ella es una mujer celestial