Mientras se encargan de la seguridad de un partido de fútbol internacional, una amenaza de bomba lleva a Colin y Bill a descubrir que dos jugadores están siendo perseguidos tras su desaparición. A medida que avanza el caso, el equipo recurre a la agente especial al mando del FBI, Isobel Castille, y a la agente especial Maggie Bell en busca de ayuda.