Molly McNeil, una mujer quien vive a seis manzanas de casa de Annabeth, confiesa haber incendiado su casa con sus hijos dentro. Molly asegura que lo hizo para llamar la atención en busca de ayuda, ya que su marido abusa de ellos emocional y físicamente. Mientras tanto, Maureen le dice a Annabeth que abandone el caso al no encontrar un testigo para corroborar en el caso.