Jordan se recupera de su operación cerebral pero sufre alucinaciones que intenta ocultar. Sus amigos se turnan para cuidarla. Cuando Bug no se presenta a su turno, el enfado se convierte rápidamente en miedo al descubrir que está bajo custodia de Seguridad Nacional. El equipo lucha por exculpar a Bug, pero se topa con hostilidad y resistencia. Mientras tanto, un persistente detective intenta que se realice una autopsia, pero todo el mundo está centrado en Jordan y Bug.