Agotada, Lily sale del ascensor para visitar la morgue con la pequeña Madeleine, que no para de chillar. Al ver el último intento de decoración de Woody, Jordan le dice que necesita una esposa, cuando el desaliñado Shawn Curaco irrumpe para informar de un asesinato. Le entrega un informe de laboratorio: alguien ha sido envenenado con tetracloruro de carbono, del que no hay recuperación. Cuando Woody pregunta por la localización del cadáver, Shawn admite que es él.