Wilfred anuncia que transferirá el Grange al Ridgewell Trust y realizará una votación sobre si continuará como asesor espiritual. Maggie amenaza con hundir todo el lugar podrido. A pesar del complot de Eric y Helen para usurpar a Wilfred, la mayoría de los Grange votan para que Wilfred se quede, asegurando que los viajes a Lourdes continúen.