El ídolo juvenil de Mick, Rudi Moos (55), leyenda del fútbol alemán y medio publicitario popular, desaparece sin dejar rastro de un minuto a otro. Su jardinero, Dragan Pali, aparece muerto. El serbio fue alcanzado por la espalda por un proyectil revólver. ¿Es Rudi Moos un asesino fugaz? Las circunstancias parecen hablar por ello: el arma le pertenece a él, y también la encantadora y joven esposa de Rudi, Mimi, tuvo una relación con el jardinero...