Uschi se despierta en un extraño departamento. Un cuerpo yace junto a ella: su casero Wilhelm Inck, asesinado en un gran charco de sangre. Mick y Andreas no tienen más remedio que arrestar a su vieja amiga Uschi. Mientras sus colegas creen en la inocencia de Uschi, una joven y ambiciosa fiscal lo ve de manera diferente: ella estaba en la escena, escapó de allí y tenía altas deudas de alquiler con el hombre muerto. Un motivo potencial para el asesinato...