Mick se da cuenta de una joven, Annika, que está acurrucada y angustiada frente al Presidium. Ella mira a Mick con lágrimas en los ojos y dice haber matado a su madre. Poco después, Mick y Andreas están en el departamento de Annika. ¡No hay rastro de un cadáver! Sin embargo, nuestros investigadores notaron que, a diferencia del resto del departamento, la cocina estaba fregada a fondo. Un caso bastante extraño para Mick y Andreas. ¿La madre sigue viva?