La búsqueda del hacker de Amy se intensifica cuando el hospital finalmente recurre al FBI. Hannah, devastada por la muerte de su paciente, trabaja con Amy para tratar a un anciano enfermo cuya hija cree que ha sido envenenado. Mientras tanto, Sonya y TJ examinan a niños de secundaria para detectar escoliosis y descubren a un niño con una dolencia diferente y una situación familiar que puede haberla agravado.