Gokū sube al cuarto piso y es atacado en la oscuridad. Logra esquivar los ataques hasta que las luces son encendidas y su atacante comienza hablar por un altavoz e intenta desconcentrar a Gokū. El ninja continua escondiéndose y engañándole para atacarlo desde lejos, pero el joven siempre lo encuentra. El General White le ordena que deje de jugar, por lo que el ninja y el niño al fin comienzan a combatir en serio...