Gokū y sus amigos llegan al parque de atracciones, seguidos justo detrás de ellos por Husky, que falla al atacar al muchacho. La ladrona decide usar un plan más complicado y se hace pasar por una adivina que es atracada por dos matones (sus secuaces) para ser rescatada por Gokū y sus amigos. Como agradecimiento, les ofrece ver su futuro para engañarlos y quitarles las Dragon Balls, pero el plan falla...