Gokū llega a una edificación en lo alto de la torre. Buscando el Agua Ultramilagrosa (Chōseisui), encuentra unas ánforas con aguas que le permiten ver a sus amigos y otros desconocidos en el reflejo, simbolizando su Pasado, su Presente y su Futuro. Al rato, el joven se encuentra con Karin, maestro de la torre. El ermitaño le señala que lo que busca esta en la vasija en medio del cuarto, pero el felino evita que Gokū alcance la botella advirtiéndole que deberá arrebatársela si quiere beber el preciado líquido, por lo que comienza a intentarlo una y otra vez...