La llegada del grupo a Moya no comporta la alegría que todos esperaban. El reencuentro con Aeryn, que les espera en la nave, se verá comprometido por su voluntad de proteger a Scorpius, también presente en Moya. Aeryn sufre el "delirio de calor" sebaciano y solo el traje regulador de temperatura de Scorpius la mantiene con vida. Además, los tripulantes de Moya deberán enfrentarse a quienes llegan persiguiendo a Aeryn, afirmando que es una asesina.