A Crichton le da por pasearse cerca de un agujero de gusano cuando éste le engulle, con el sobresalto consiguiente de sus amigos a bordo de Moya. En el agujero, se topará con un alienígena que dice ser de la raza de los antiguos (como Jack) y que está preocupado el uso que John puede darles a los agujeros de gusano. No se trata únicamente que puedan utilizarse para destruir planetas, sino que la trama misma de la realidad podría verse afectada, como pronto descubrirá Crichton a quien el alienígena le enviará a distintas realidades alternativas.