Después de una larga y emocional lucha, Madarame finalmente ha confesado sus sentimientos a Saki (más o menos). Tanto los nuevos y antiguos miembros del Genshiken apoyan a su compañero amigo otaku de la única manera que saben. La angustia de Ohno sobre su futuro con Tanaka y la vida después de su graduación la hacen hacer cosplay al extremo.