Se ha producido un atentado contra el marido de una mujer que ha encontrado refugio en una casa de acogida para mujeres. El inspector Heldt intenta hacerse una idea. Pero la verdad parece ser compleja. Un atentado a plena luz del día: el comerciante de vinos Christian Giezelski escapa por los pelos de un intento de atropello en la puerta de su casa. Durante el primer interrogatorio, Heldt y Grün descubren que detrás de la apacible fachada de la casa de los Giezelski pasan muchas cosas. Nina, la mujer de Christian, ha huido a un centro de acogida para mujeres con su hija Hannah. Afirma que su marido la ha maltratado física y mentalmente durante años.