El inspector Heldt está de suerte: puede ponerse el disfraz de su superhéroe de cómic "Laserman" e investigar de incógnito junto a Ellen, alias Lady Miracle, y Mario, como Golden Surfer. El día empieza de forma espectacular: De camino al trabajo, Heldt y el fiscal observan a un hombre en el tejado de una clínica psiquiátrica. Se trata de Günther Lawniczak, propietario de una tienda de cómics.