Tras decidir abandonar Hinoshima, Tonbo se embarca en un ferry con Igarashi con destino a Kagoshima. En el barco, los dos reflexionan sobre el tiempo que han pasado viviendo en la isla. Al jugar al golf con "Igaiga", el mundo de Tonbo comienza a ampliarse. A medida que empieza a mirar hacia el futuro, la cálida presencia de los residentes de la isla, que la han estado cuidando, permanece a su lado.