Brandon Monkford, un acaudalado empresario y amante del arte, transforma su finca en un inmenso parque de arte, para gran disgusto de los vecinos del pueblo. Cuando se encuentra el cadáver del mecenas sobre una escultura de Lance Auden, escultor y artista destacado del parque de arte, hay numerosos sospechosos: el crítico de arte Daniel Fargo, amante de la esposa de la víctima; su propia hija, Rachel, para quien la inauguración del parque debía marcar el fin de su actividad de tirolina, así como los detractores del parque... La lectura del testamento de Brandon Monkford revelará algunas sorpresas: el hombre deja la mayor parte de su fortuna al guardián del castillo, Tony Pitt... Pero este último es asesinado a su vez siguiendo el mismo modus operandi...