Harry Wyham aparece muerto, envenenado con ketamina, un anestésico para caballos. Tras hacerse cargo de la gestión del centro ecuestre, se había ganado la oposición de los vecinos por sus ambiciosos proyectos de expansión, que incluían la compra de terrenos municipales, órdenes de desalojo y despidos. Harry Wyham, divorciado, tenía una hija de 6 años, Amy, cuya madre, Jessica, no había obtenido la custodia. Esta trabaja con su propia madre, la veterinaria del pueblo. Entre ellas dos y los Wyham, la discordia está a la orden del día: Harry quería echarlas. Se produce un robo de caballos en el centro ecuestre. El inspector Barnaby y el sargento Nelson se interesan por la ketamina y por el vehículo avistado durante el robo. Los Nevins parecen estar implicados. Pero cuando el hijo mayor, Dale Nevins, aparece muerto, Barnaby empieza a investigar las relaciones entre estas dos familias...