El equipo de GCHQ se encuentra en una situación de código rojo: la central nuclear de Hinkley Point está sufriendo un ciberataque y entrará en crisis en media hora, con resultados catastróficos. Habiendo sido decisivo en el desarrollo de "Eternal Blue" -el arma cibernética que los rusos están utilizando para atacar la planta nuclear- la información de Jerry se hace vital para la seguridad nacional, incluso internacional. Pero su enfoque inconformista implica enfrentarse a algunos demonios del pasado. Lo que está en juego nunca ha sido tan importante, así que, con el reloj en marcha, ¿podrán Jerry, Joseph y el equipo de CySec evitar un desastre nacional?
Nuestros vecinos británicos nos deleitan con series de la mejor calidad, y los tres títulos que os hemos preparado esta semana no son una excepción. ¡Vamos allá!
De la mano de Sara Phelps, un nombre que seguramente conozcan los aficionados a las series británicas, nos llega Un escándalo muy británico: una serie que explora un caso que, aunque fue muy sonado en Inglaterra, aquí no conocemos tanto. La guionista de Inocencia trágica y de Agatha Christie: Diez negritos nos presenta a la Duquesa y al Duque de Argykk, interpretados por Claire Foy y Paul Bettany, que fueron el blanco de la prensa sensacionalista cuando la Duquesa fue acusada, en los 60, de haber engañado a su marido con 88 personas distintas.
Un escándalo muy británico tiene solo tres capítulos y es, en realidad, la segunda temporada de la antología de escándalos británicos que comenzó con Un escándalo muy inglés. La miniserie pone de manifiesto la misoginia de la prensa británica señalando el trato y la humillación pública que sufrió la protagonista. Claire Foy está impecable en un papel que más tarde perfeccionó en The Crown. También da gusto ver a Paul Bettany de vuelta en una serie británica, después de tanto tiempo en el papel de Visión en el universo de Marvel.