Incapaz de dormir, ocupado con pensamientos sobre Nanoka, Koshiro recuerda cómo en su infancia lo que ayudó a dormir en esas noches de insomnio. Después de que se despierta, intercambia el oso que acaba de traer con el oso de Nanoka, ambos hechos por su madre. Su amiga se enamora de un chico solo para descubrir que es el novio de Tamaki. Al regresar a casa, Koshiro encuentra a Nanoka tomando analgésicos, descubriendo más tarde que está teniendo su período. En su día libre al día siguiente, comenzó a llover, lo que lo llevó a esperarla con su paraguas.