A medida que se reconocen los logros de Leonardo y su reputación crece, una decisión arriesgada podría destruir todo aquello por lo que ha trabajado. Después de encontrar un aliado inesperado, Leonardo recibe apoyo a través de nuevas comisiones (el Retrato de Ginebra de Benci y la Adoración de los Magos), pero paga el precio de sus acciones. Decidido a encontrar la verdad en sus obras, Leonardo busca inspiración en su pasado, pero los resultados son recibidos con poco entusiasmo. Cuando una situación imprevista pone aún más en crisis su autoestima, Leonardo mira hacia el ducado de Milán y sale de Florencia.