La conclusión de la policía es clara: JP murió de sobredosis. Machine hereda los libros de su amigo, mientras la fábrica rinde homenaje al fallecido. La respuesta de Kwandai a la crisis es inflexible: la fábrica será trasladada. El soldado Benoît se acerca a su objetivo. Machine alerta a los servicios secretos, con los que parece seguir en contacto.