Caldina decide matar a las chicas para recibir el dinero de Zagato. A Ascot ya no le importa y trata de convencer a Caldina para que no las ataque. Caldina usa sus campanas para hipnotizar a Lucy y Marina contra Anaís. Anaís usa su magia para contenerlas, y no sabe que Caldina está a solo unos pasos de distancia. Caldina se revela y obliga a Anaís a atacar a Lucy y Marina. Ascot bloquea un ataque, y Caldina lo detiene y lo congela. Anaís logra abrirse camino y golpea a Caldina con un hechizo. Unos momentos después, Caldina y Anaís comienzan a hablar. Anaís explica que, aunque no se conocen lo suficiente, ella se preocupa por ellas. Anaís usa Ascot como ejemplo, y Caldina ve la luz. Caldina libera a Ascot, y Lucy y Marina se despiertan. Quieren atacarla, pero Anaís las detiene.