Masaki recuerda la audaz promesa que le hizo a Ributo y se vuelve loca. Sin embargo, si quiere volver a mirar a Tachibana, Otomi y Anti, no hay tiempo para dudar. Una vez tomada una decisión, Masaki visita a Banpaisou y graba un vídeo llamativo con Ribu, Ichiko y Fufu. Los vídeos que utilizan las habilidades sobrehumanas de los vampiros tienen un gran impacto. Confía en poder dominar el mundo, pero... surgen obstáculos inesperados.