La Brigada Antivicio se prepara para el juicio contra el jefe de una de las familias del crimen organizado más importante de la ciudad. Mientras algunos agentes vigilan a los testigos, Crockett y Tubbs se ocupan de proteger a su confidente. Crockett es acusado de desacato y enviado a la cárcel al negarse a informar de la identidad de éste último.