Cuando Jaime propone montar un puesto de comida rápida para recaudar dinero y comprar un regalo a su profesora, Memé y el grupo no se lo piensan dos veces. Pero las cosas se complican cuando compran las salchichas a Félix, un tipo sin escrúpulos que les cobra el doble… y Benito, en un ataque de generosidad, regala todos los bocadillos. ¡Memé tendrá que arreglar este desastre!