Al ver que a Adrien le preocupa no tener ninguna pasión, Marinette decide hacer todo lo posible para ayudarle a encontrar una. Mientras se esfuerza enormemente en esta tarea, no se percata de que alguien los observa: alguien que busca aprovecharse de la popularidad de Adrien para su propio beneficio... ¡Y la llegada de una supervillana, decidida a arrebatarles el protagonismo a Ladybug y Cat Noir en el corazón de los parisinos, no hará más que complicar la situación!