Richard se enfurece irracionalmente cuando Justine informa sobre su investigación sobre una adquisición pendiente.
Más tarde, en varias ocasiones, cuando Justine está sola en la oficina de Richard, ella revisa sus archivos personales, sin darse cuenta de que una cámara de seguridad la está observando cada movimiento. Richard la enfurece y comienza a estrangularla. De repente se calma, dejando a Justine aterrorizada. Cuando entrega su renuncia poco después, Richard la rompe y le ofrece una promoción y bonificación sustanciales. Justine le muestra a Lisa las marcas en su cuello y le dice que ahora está segura de que Richard mató a Jessica.
Richard toma la posición y comienza a comportarse de manera extraña y a hacer comentarios inapropiados. Cuando se hace evidente que desconoce su entorno, el juez Bornstein llama a un receso.
Contra el consejo del equipo de defensa, Neil insiste en testificar, por lo que Chris y Ted lo preparan durante varias horas. Cuando termina su testimonio, Neil cree que pudo haber contactado con algunos de los miembros del jurado en privado.