Lynette Banks busca a Wyler y le exige dinero para comprar un auto nuevo. Se niega, porque el dinero del productor de cine sirve únicamente para la defensa de Banks. Ella incita tanto a su marido que despide a su abogado. Frank Szymanski, por su parte, ha realizado consultas sobre Lynette. Resulta que solo busca el dinero de Banks. En la corte, el enojado Banks finalmente admite los 17 asesinatos.