Vera recibe una llamada inesperada de Bugs, quien afirma que está dispuesto a responder a más preguntas desde la cárcel tras haber sido identificado como el francotirador conocido como «Sandman». Cuando ella llega, Bugs ha cambiado de opinión de repente, lo que lleva al equipo a replantearse el caso y a luchar contra reloj para intentar evitar otra tragedia.