McGee arriesga su trabajo en el NCIS por ayudar a su hermana Sara. La joven ha aparecido desorientada y sangrando y todo el equipo comienza a investigar lo ocurrido. Al mismo tiempo, buscan pistas sobre un Marine que parece tener algún vínculo con lo sucedido a Sara.
Por otra parte, Tony y Abby tienen problemas con sus relaciones amorosas, algo que les mantiene bastante agitados. McGee también estará más nervioso de lo habitual, ya que guarda otro secreto.