Birkoff les cuenta a Nikita y a Michael que un expediente de la «caja negra» revela que un terrorista internacional llamado Ramón, que se ha atribuido la autoría de varios asesinatos políticos de gran repercusión, trabaja ahora para la División. Esta noticia perturba a Nikita, ya que fue ella la agente que capturó a Ramón hace años y lo entregó a Percy. Amanda convence a Alex de que mate a Anton Kochenko, un hombre que solía trabajar para el padre de Alex, y planea dejar que Ramón se atribuya el mérito del asesinato. Sin embargo, cuando Nikita frustra el plan de Amanda, esta contraataca quitándole a Nikita lo que más quiere.