Con el objetivo de cumplir la misión de fotografiar a Ouka llorando, Kanade entra con ella a una casa embrujada. Sin embargo, el miedo extremo provoca que Ouka se comporte como una niña pequeña. Kanade, más preocupado por ayudarla que por la misión, decide actuar de inmediato.
Mientras tanto, Chocolat se da cuenta de sus propios sentimientos y le confiesa seriamente a Kanade: “Me gustas”. En ese momento, aparece en la mente de Kanade una enorme “Opción Absoluta” capaz de cambiar el rumbo de su vida. Tras mucho tormento, Kanade elige la opción que hasta ahora siempre había evitado por ser demasiado peligrosa. Como consecuencia, en Aqua Galaxy ocurre un desastre que arrastra incluso a los demás visitantes.