Las prioridades para Junpei Kousaka eran mantenerse lejos de los gatos, debido a su alergia, y su no aplastar sobre su compañera de clase Kaede Mizuno. Accidentalmente un día Junpei rompe la estatua de un gato sagrado en su barrio y queda maldito y le es dada la tarea de atender 100 solicitudes de ellos, con el riesgo de ser transformado en un gato si él falla. La primera tarea que él recibe es ayudar a los gatos vagos en el parque local que han sido atormentados por un forastero que los traumatiza. El atormentador más tarde resulta ser Kaede que tiene un cariño extremo por los gatos al punto de sofocarlos.